Economía en Colombia

La devaluación vivida por Colombia durante los finales del siglo XX comenzó desde la presidencia de 1974 de Alfonso López Michelsen en la que subió el salario mínimo en un 200% generando una futura devaluación a gran escala de la moneda colombiana.

En 1999 la economía de Colombia reportó su primer crecimiento negativo desde los años treinta, con lo que rompió un récord de crecimiento sostenido hasta ese entonces en la región. Esta crisis tuvo varias causas: un retroceso del consumo privado luego de años de crecimiento desaforado (fruto de la liberalización de la economía), el incremento sostenido del déficit fiscal resultado de las nuevas obligaciones creadas por la Constitución de 1991, un sistema de banda cambiaria que se vio afectado por las crisis asiática y rusa, y que perdió credibilidad luego de varios intentos fallidos por defenderlo por parte del Banco de la República (Banco central) y un abultado déficit en cuenta corriente.

El Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia para el año de 2005 fue aproximadamente 422.483 millones de pesos (COP), lo cual equivale aproximadamente a 171 mil millones de dólares. La distribución por actividad económica fue; 13,9% agricultura, 30,3% industria y 55,8% servicios.

Dos de los principales productos colombianos, el café y el petróleo, afrontan un futuro incierto, en tanto que los ingresos provenientes de la producción cafetera se han visto afectados por los bajos precios internacionales, aunque algo insólito es que se estima que tras de que los precios del café son manejados internacionalmente y llegan a ser bajos, se estima que en Colombia el 5% del precio total del café llega a los cultivadores y hay mediadores tanto en el país de origen del café como en el de consumo; se estima también que la producción de petróleo disminuirá como consecuencia del agotamiento gradual de los principales campos petroleros: Caño Limón y Cusiana. Para el segundo trimestre del año 2007, la economía presentó un crecimiento positivo de un 8,4% superando la meta de un 6%.

En su edición de Mayo 28 de 2007, la revista Business Week en su artículo de portada identifica a Colombia como el mercado emergente más extremo, en un artículo de tono positivo. La inversión extranjera se había visto incrementada desde hace unos años, gracias al ambiente de inversión logrado por el gobierno actual.

A partir del segundo trimestre de 2008 la producción industrial comenzó a ser inferior con respecto al mismo trimestre del año anterior y en el último trimestre de ese año y el primero de 2009 fue también inferior a la del trimestre inmediatamente anterior. El producto Interno Bruto del país también se redujo en ambos trimestres con respecto a iguales períodos del año anterior, siendo la industria, el comercio, el transporte y la agricultura las actividades más afectadas. La inversión extranjera se redujo en 27% durante los primeros 80 días del 2009.

La economía de los indígenas

La economía de los habitantes anteriores a la llegada de los españoles era comunal y de intercambio no comercial o trueque. La producción se ejercía en función del autoabastecimiento, según las necesidades. La agricultura se basaba en maíz, seguido de la papa y de otros productos menores: cubios, fríjoles, calabazas, etc; la caza y la pesca completaban su dieta alimenticia y la sal le servía, además, de moneda corriente. En el altiplano cundiboyacense, parte de los santanderes y demás tierras de clima frió o templado se operaban gran cantidad de telares que fabricaban trajes, vestimenta y estampados para los numerosos pobladores de la región, de acuerdo a las descripciones hechas por cronistas como Aguado, Zamora, Simón, Castellanos y Rodríguez Freyle, y al completo estudio sobre la economía indígena efectuado por Guillermo Hernández Rodríguez, Vicente Restrepo, Ezequiel Uricoecha, Eugenio Ortega y otros investigadores.

La colonia

El periodo económico colonial se caracterizo por la dependencia absoluta de las directivas del la metrópoli española. A diferencia del periodo indígena, el intercambio en la colonia adquirió un carácter comercial, y se mantuvo, en lo básico, el esquema indígena de producción. La minería adquirió un nuevo relieve y fue aceptada por los españoles, que remitían a la metrópoli numerosos despachos de oro, plata y esmeraldas. La carencia de un "comercio activo" (exportación) y la sujeción al "comercio pasivo" (mercado interno), agregadas a una abrumadora política impositiva por parte de las autoridades españolas, fueron las dos causas económicas principales que precipitaron el movimiento de la independencia.

La economía de la república

la historia económica del siglo XIX, después de la independencia, se resume en la lucha tenaz entre librecambistas y proteccionistas, que genero nueve guerras civiles. La economía colombiana fue inestable, y la incapacidad política de ambos bandos para imponer su doctrina hizo que nos rezagáramos en el cambio del desarrollo. Solo a partir de 1885, con el papel moneda, y una fuerte política proteccionista, Colombia conoció una larga etapa de estabilidad que le abrió paso a la modernización de su economía.

Durante buena parte del siglo XX, y sobre todo partir de la reforma financiera de 1923 elaborada por la Misión Kemmerer, la economía ha figurado como una de las cuatro mas solidas de América Latina, después de Brasil, México y Argentina. Salvo raros intervalos en el siglo XIX, nuestro país se ha mantenido al día en el servicio de la deuda externa, incluso en la década de los ochenta -la "década perdida"- en que la crisis de la deuda devasto la mayoría de las economías latinoamericanas. Todavía más. En esta década perdida la economía colombiana mantuvo su crecimiento en un promedio del 5% anual.

Apertura y globalización

La economía colombiana sorteo con relativo éxito la crisis que afecto a la mayoría de los países latinoamericanos en la "década perdida" (años 80) del siglo XX
En el periodo de las grandes inflaciones, y de las hiperinflaciones, que vino después de la Segunda Guerra Mundial, y que duró cerca de cuarenta años, la economía colombiana mantuvo niveles de inflación tolerables, siendo el más alto el 36% anual, a principios de la década de los setenta.

Al entrar los noventa se inició un nuevo periodo económico conocido como Apertura, que buscaba insertar al país en el proceso de globalización económica y como parte llamado Consenso de Washington (1989). La recesión mundial destacada por la globalización y por la crisis de los países asiáticos, ha causado estragos en América Latina y afectado a manera grave a Colombia.  Si bien se ha logrado la meta de reducir la inflación a un dígito, los índices de desempleo (21%), perdida de poder adquisitivo (13%), caída de la producción (11%) y del sector agropecuario (15%), señalados por el DANE para 1999, son muy desfavorables. Sin embargo, para los tres primeros meses de 2000 se estimo una reactivación del 6% en la producción industrial.

La deuda externa

Factor que ha pesado casi siempre en forma negativa sobre el desarrollo de la econimia colombiana, ha sido la deuda externa, que se inició a partir de 1821-1822 con dos empréstitos, denominados deventures, contratados en Londres. Uno, por Luis López Méndez (1821), que sin consultar con el gobierno colombiano le compro unos equipos militares al sillero inglés Jaime MacKintosh por 75.000 libras esterlinas, deuda que después se convirtió en un pleito que estuvo a punto de provocar la intervención armada de Inglaterra en Colombia; y otro, por Francisco Antonio Zea (1822), por valor de dos millones de libras esterlinas, en condiciones absolutamente ruinosas para Colombia. Con grandes dificultades, y a menudo con retrasos que alborotaban la quisquillosidad de los acreedores, Colombia sostuvo el servicio de la deuda, y en general los bonos colombianos gozaron de buen crédito en Europa. Al finalizar el siglo XIX el saldo de la deuda externa era de 15 millones de pesos de oro (aproximadamente tres millones de dólares, o mil millones de pesos en papel moneda). Los empréstitos externos en los últimos dos años (1898 - 1899) tenían por objetos financiar la conversión del papel moneda a billetes con respaldo en oro.

Durante los años 2008 y 2009 la deuda externa se va incrementando. La deuda externa de Colombia registró en los primeros nueves meses del pasado año 51 mil 204 millones de dólares, el equivalente al 22,1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) proyectado para 2009.

Acorde con un informe del Banco de la República, esa cifra -la más alta en la historia del país- se corresponde también con el 75 por ciento del presupuesto nacional para el actual ejercicio. El ente emisor señaló que del total anotado en los tres primeros trimestres de 2009, el saldo de la deuda pública ascendió a 35 mil cuatro millones de dólares, para un incremento de cinco mil millones respecto al período anterior.

En tanto, la cifra restante, 16 mil 200 millones de dólares, correspondió al sector privado. Los expertos consideran que esos resultados reflejan un cambio en la dinámica de demanda de empréstitos del exterior solicitados por Colombia en los últimos tres años, pues la cifra disminuyó ostensiblemente entre 2007 y 2008, para volver a subir el año pasado a un nivel superior con relación a hace dos lustros.

Así pues, los 44 mil y medio millones de dólares que alcanzó la deuda hace 24 meses representaban el 21, 2 por ciento del PIB proyectado para ese año, cifra que disminuyó en un 3 por ciento para el periodo inmediatamente posterior y que hoy es superior por cerca de 4 puntos porcentuales.

La moneda

Hasta 1880 Colombia careció de una política monetaria coherente. Basta decir que, entre 1718 en que se expidió el auto del 24 se septiembre por el cual se emitía la moneda nueva de puro cobre, en cuartos, ochavos y maravedíes, y el 16 de junio de 1880, en que la ley 39 del 16 de junio autorizo al poder ejecutivo para establecer un banco nacional, el primero en el país con carácter de emisor, se hicieron veinte autos y leyes que intentaron regular el curso de la moneda, siempre con el mismo resultado: la escasez de circulante mantenía nuestra economía en estado de parálisis. Con el banco nacional que a partir de 1885 asumió facultades exclusivas de banco emisor, y suprimió las emisiones de los bancos particulares, se produjo un fenómeno que transformo el sistema financiero y la economía colombiana en general, el curso forzoso del papel moneda complementando por un control de cambios inflexible, o "prohibición de estipular", como se le denominó en su momento. Con el papel moneda se irrigó el torrente circulatorio y la economía colombiana despego. Cierto es que la inflación afecto la capacidad de ahorro -que tampoco era mayor antes de 1885- pero el poder adquisitivo se cuadruplico a partir de 1886 y se mantuvo contante hasta la gran depresión de 1929.

El banco emisor

La reforma de 1923 fundó un banco de la república que de consumo con el Ejecutivo y el ministro de hacienda, dirigió la política monetaria hasta 1991, teniendo el peso como unidad y divisa. La constitución de julio de 1991 suprimió la junta monetaria y estableció que el banco de la república es la máxima autoridad monetaria y cambiaría del país, con la prioridad de mantener la moneda sana mediante el control de la inflación. La junta directiva del banco de la república esta conformada por siete miembros: el ministro de economía, el gerente general del banco, y cinco miembros nombrados por el presidente de la república por un termino de cuatro años.

La unidad monetaria de Colombia es el Peso, que a marzo del año 2000 se cotizaba con el dólar a una taza promedio de $1.968, la cual se le coloco por encima de los $2000 a principios de mayo.
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