Enfermería y educación para la salud
Cuando nos encontramos prácticamente a las puertas del siglo XXI, los esfuerzos de los diferentes países en general, de la comunidad social y sanitaria en particular para mejorar la salud de la población son evidentes, no obstante, a pesar de ello todavía se encuentran dificultades coyunturales que dificultan en ocasiones la puesta en práctica de los diferentes programas de educación para la salud.

La Educación para la Salud (EPS), enmarcada en la Atención Primaria de Salud, significa un nuevo enfoque en la asistencia sanitaria, en el entendimiento del proceso salud-enfermedad, en la cobertura a cubrir en la población, en las relaciones profesionales sanitarios-usuario, en la metodología y objetivos a conseguir, en definitiva, un proceso educativo dirigido fundamentalmente a potenciar, promover y educar aquellos factores que inciden directamente sobre la población en general y el ciudadano en particular.

En Atención Primaria de Salud (APS), la EPS se entiende como un instrumento que sirve a los profesionales y a la población para conseguir de ésta la capacidad de controlar, mejorar y tomar decisiones con respecto a su Salud o enfermedad (Mazarrasa, 1992).

Desde un marco de Promoción de la Salud, en el que se encuadra la EPS como elemento clave (Carta de Otawa para la Promoción de la Salud, 1986), ésta sería una forma concreta de trabajo orientada hacia la adquisición, por parte de la población, de conocimientos y habilidades para intervenir en las decisiones que tengan efectos sobre la Salud.

Por otra parte, el proceso Salud-enfermedad es el resultado de la relación que los individuos establecen con su entorno, y está íntimamente ligado al tipo de desarrollo económico y social de cada momento histórico.

La EPS, como herramienta de la Promoción de la Salud, tendrá que ocuparse además de crear oportunidades de aprendizaje para facilitar cambios de conducta o estilos de vida Saludables, para que la gente conozca y analice las causas sociales, económicas y ambientales que influyen en la Salud de la comunidad.

Esto significa una superación del papel tradicional que se ha atribuido a la EPS, limitado fundamentalmente a cambiar las conductas de riesgo de los individuos, convirtiéndose en un potente instrumento para el cambio.

Es necesario, por tanto que su contenido incluya información-formación para demostrar la viabilidad política de los cambios ambientales, económicos o sociales que favorezcan la Salud de la colectividad, además de circunscribir las posibilidades organizativas de la población para conseguir estos cambios.

CONCEPTO DE EDUCACION

El análisis etimológico del término pone de manifiesto que Educación procede, morfológica y fonéticamente, de Educare —conducir, guiar, orientar— pero también recoge semánticamente el significado de Educere —sacar a la luz, descubrir, extraer-, lo cual ha condicionado la tradicional coexistencia de dos modelos conceptuales básicos en el área de la educación: Un primer modelo ajustado a la versión semántica de Educare, de tipo directivo o de intervención, y otro referido a la versión de Educere, de tipo asesor con un objetivo basado en el desarrollo personal.

Según el modelo de la educación tradicional o formal, la educación es un proceso de socialización que pretende que el individuo adquiera la habilidad de actuar congruentemente con el medio sociocultural al que se pertenece.

Implica la interiorización de la cultura de un medio sociocultural determinado. Los programas educativos en este modelo están basados en el producto.

Es un tipo de educación pasiva basada en la memorización de contenidos, por lo que tiene fundamental importancia la transmisión de contenidos, leyes, teorías y conductas, con el objetivo de conseguir una cohesión social imponiendo límites a los comportamientos desviados.

Este modelo se sustenta en la creencia ancestral del individuo como receptáculo vacío de contenidos que por tanto el educador debía rellenar, basando por tanto la adquisición de conocimientos en la transmisión de contenidos por parte del profesor.

Por ello este modelo educativo, de tipo vertical, confiere al profesor la; autoridad, el saber. Los verbos asociados al educador eran transmitir, informar, explicar, repetir, en tanto que los asociados a la actividad del discente eran escuchar, recibir, asimilar, repetir.

Según el modelo de Educación activa, la educación tiene como fin el desarrollo personal del educando con sentido critico de la realidad sociocultural que le rodea, por lo que tiene especial importancia el método del proceso educador.

Tanto como los contenidos en sí tiene especial importancia cómo se aprende; lo
verdaderamente importante es aprender a aprender, tomando una actitud activa en el descubrimiento de la realidad. Toma especial consideración el bagaje sociocultural del alumno, su sistema de valores y creencias. El papel del educador se reduce al de asesor y guía en el proceso de adquisición de conocimientos.

En la actualidad, aun cuando nuestra propia experiencia nos indica la preponderancia del modelo tradicional frente al activo o crítico, se entiende la educación como proceso de desarrollo personal —producto— a través de una influencia externa —proceso-.

Ambos elementos dan lugar al proceso educativo, por lo que podemos afirmar que Educación es Dirección —intervención— y Desarrollo —perfeccionamiento—.

EDUCACION PARA LA SALUD: ESTUDIO EVOLUTIVO DE SUS

DEFINICIONES, TENDENCIAS Y MODELOS

Es indudable, que a la hora de establecer una definición sobre la educación para la salud, nos encontremos con verdaderos problemas de consensuar la misma, pues probablemente existan tantas definiciones de Educación para la Salud como autores hayan tratado de hacerlo.

A través del estudio de las diferentes tendencias de Educación para la Salud podemos entender las líneas ideológicas que han marcado su desarrollo.

Estas tendencias han orientado los más variados y, a veces, antagónicos modelos de Educación para la Salud.

Estos modelos son los que se aplican en última instancia en la práctica profesional, en la manera de ejercer como Agentes de salud con los individuos y la Comunidad.

Algunos de ellos están inspirados en el propio empirismo de la práctica médica
—La Educación para la salud como estrategias para el desarrollo de conductas que prevengan problemas de salud es un asunto ancestral en la práctica médica—, en tanto que otros han surgido por la influencia de disciplinas hoy día consideradas como imprescindibles en el escenario de los Cuidados de salud de la Comunidad.

No existen sin embargo prácticas de Educación para la Salud puras que puedan
ser plenamente adscritas a uno u otro modelo, sino matices que se traducen en la preferencia de utilización de diferentes estrategias y métodos.

Salleras distingue dos claros periodos en el desarrollo del concepto de Educación para la Salud y sus contenidos, el llamado "Clásico" Y el "Actual", situando la división entre ambos durante la década de los setenta.

Periodo Clásico

En el periodo clásico, en el concepto de Educación para la salud sólo se incluían acciones dirigidas al individuo al objeto de responsabilizarse del cuidado de su propia salud, tratando por tanto de modificar conductas insanas individuales.

Aunque ya Winslow a principios de siglo incluyó en su definición de salud Pública la Educación para la Salud como una de las acciones fundamentales para el Fomento y Protección de la Salud de la Población, tuvieron que pasar algunos años para que diversos autores y grupos de trabajo postularan las primeras definiciones y métodos de trabajo a partir de los cuales esta disciplina se ha ido desarrollando.

Una de las primeras definiciones válidas la elaboró Wood, quien en 1926 define la Educación sanitaria como "la suma de experiencias que influyen favorablemente sobre los conocimientos, actitudes y hábitos relacionados con la Salud del individuo y comunidad".

Gilbert, experto canadiense en Educación para la Salud, la define en 1959 como"la instrucción de las gentes en materia de higiene, de forma que apliquen los conocimientos adquiridos al perfeccionamiento de su Salud".

En 1966 Kals y Coobs definen la Educación para la salud como "Cualquier actividad realizada por una persona que cree estar sana con el propósito de prevenir la enfermedad o detectarla en estadio asintomático".

En 1969 el grupo científico de la O.M.S. sobre investigaciones en Educación para la salud, la definió como el "Proceso que se interesa por todas aquellas experiencias de un individuo, grupo o comunidad que influencian las creencias, actitudes y comportamientos en relación a la Salud, así como por los esfuerzos y procesos que producen un cambio cuando éste es necesario para una mejor Salud". Con esta definición se pretende capacitar a los individuos y colectividades para adquirir y conservar hábitos de Salud positivos, usar juiciosamente los Servicios Sanitarios influyendo para que la toma de decisiones vaya en la dirección deseada.

En todas estas definiciones encontramos el elemento común de modificación de comportamientos en sentido positivo, destacando según su evolución las necesidades de dirigir las acciones no sólo al individuo, sino también a la comunidad, y de abarcar en su campo de acción cualquier momento de la Historia Natural de la Enfermedad y no sólo el periodo prepatogénico.

Aun cuando en la evolución se recoge la necesidad de capacitar a la comunidad
en general y la de ampliar el campo de acción a cualquier estadio de salud, estas definiciones, y los modelos de Educación para la salud existente, fueron bastante criticados por omitir la consideración de los factores ambientales, físicos y sociales, hoy considerados fundamentales en la adopción de comportamientos.

Podemos considerar este periodo influenciado fundamentalmente por los siguientes enfoques de Educación para la salud;

a). Biologicista, enfoque tradicional en la praxis médica, subraya la información de tipo anatómico y fisiológico. Considera que los factores etiológicos y las enfermedades producidas son entidades que actúan y se desarrollan al margen del escenario donde la gente vive y se relaciona, e independientemente de los comportamientos en los que la gente se implica.

b). Psicologicista, enfoque que subraya la importancia del comportamiento individual como responsable de las prácticas de Salud existentes y, en consecuencia, de la morbilidad. De los anteriores enfoques las aportaciones más importantes al campo de la Educación para la salud han sido la formulación de los siguientes modelos de predicción y explicación de comportamientos en Salud; Modelos tradicionales de Educación para la Salud.

1. Modelo biomédico; Desarrollado en base a unos principios basados en la Ciencia médica clínica, por lo que los métodos son unilaterales y en función del individuo enfermo. Este modelo considera el comportamiento individual como factor etiológico de la enfermedad, por lo que su objetivo es la modificación de comportamientos individuales ya arraigados. No se plantea por tanto la prevención integral de los mismos con modelos integrales de actuación en otros sectores sociales. Metodológicamente, plantea el aporte de conocimientos como elemento suficiente para conseguir el objetivo propuesto—la adhesión del paciente al tratamiento—.

2. Modelo informativo; también de carácter biologicista aunque más reciente cronológicamente —recoge algunas de las aportaciones de las tendencias psicologicistas en la estrategia para la modificación de comportamientos— es similar al biomédico en cuanto al modo de entender los determinantes del comportamiento, es decir, la falta de información como causa etiológica de la enfermedad. Metodológicamente acentúa la importancia del aporte magistral de información, adoptando el contenido y forma al público receptor, pero considerándola como parte esencial del proceso. Basado pues en un concepto higienista de Salud —impartir conocimientos sobre comportamientos saludables al que no sabe— y en una pedagogía de tipo tradicional–magistral, unidireccional que no estimula la capacidad de razonamiento para aclarar valores y creencias.

3. Modelo Conviccional o de Creencias en Salud, Health Believe Model; (M.C.S.; H.B.M.), es una de las aportaciones más importantes de la psicología al campo de la Educación para la salud. Basado en resultados de numerosos estudios realizados durante las décadas de los 50 y 60 y formulado originalmente por Rosentock y Leventhal, es prácticamente omnipresente en la práctica de Educación para la Salud. El M.S.C. es una teoría de la expectativa de valores que intenta predecir y explicar el comportamiento en salud. sugiere que las creencias de la población influyen decisivamente en la toma de decisiones en relación a comportamientos promotores o restauradores de Salud. En su formulación original contiene los siguientes elementos:

- Preparación psicológica del individuo para adoptar una decisión de Salud. El hecho de adoptar o no la decisión positiva depende de las"creencias" individuales, de las "percepciones" que sobre la realidad se tengan. Este estado subjetivo viene determinado a su vez por la susceptibilidad o vulnerabilidad percibida por el individuo a contraer una determinada enfermedad, por la percepción de la severidad o consecuencias de la misma, por los beneficios potenciales percibidos de la acción preventiva y por los obstáculos encontrados en la adquisición de comportamientos preventivos.

- Las claves o señales para el cambio de comportamiento, denominadas"estimulo de acción". Estos estímulos, que pueden ser tanto internos — percepciones del estado somático—, como externos —campañas informativas—, sacarían a la luz las creencias, percepciones y por tanto la intencionalidad de comportamiento en relación a la medida preventiva.

- Asume que variables sociodemográficas y estructurales puedan influir en las percepciones, pero no las considera como directamente causales de conductas de Salud especificas.

Posteriores revisiones del modelo original incluyen nuevas variables a la hora de tomar decisiones sobre comportamientos preventivos, fundamentalmente la motivación general sobre cuestiones de Salud, la confianza en el terapeuta y el sistema de asistencia y las características de la relación terapeuta paciente.

Este modelo ha legado la constatación de la importancia de los estímulos internos - sintomatología -, así como las características de la relación terapéutica, por lo que su aplicación puede resultar útil en la mejoría de los cumplimientos terapéuticos.

No obstante, al no tomar en consideración el medio ambiente social en el que el individuo se desenvuelve, Y que influye decisivamente sobre las conductas en Salud, resulta inútil para explicar los comportamientos en las personas "sanas" de la comunidad, en las que los factores ambientales tienen un papel fundamental.

Es por tanto un modelo subjetivo que enfatiza en la información para el cambio de actitudes, pero es sabido que estas no garantizan cambios de conductas.

Todo ello ha originado un abandono progresivo del modelo tal y como se formuló originalmente. El pujante desarrollo de la psicología en este siglo, así como la colaboración con otras disciplinas implicadas como la sociología han permitido alumbrar unas verdaderas tecnologías para el cambio de conductas - teoría del aprendizaje social, por ejemplo - basadas en modelos sólidos y efectivos para comprender el comportamiento individual y colectivo.

4. Modelo de decisiones en salud (M.D.S.), psicologicista, basado en el modelo anterior y en un intento de superar las criticas sobre él realizadas, y recogiendo las aportaciones de la literatura científica de la década de los 80 sobre las preferencias del paciente en relación con el cumplimiento terapéutico, Eraker y Cols. proponen un nuevo modelo dirigido fundamentalmente a explicar el cumplimiento terapéutico.

5. Modelo persuasivo-motivacional, de corte psicologicista, conocido también como modelo preventivo, actitudinal o K.A.P (Knowledge, actitudes, practices) y redactado por O Neill en 1.979, postula la necesidad de incluir la motivación como elemento imprescindible, posterior al proceso informativo, para la consecución de determinados hábitos.

Según esto, conseguir un cambio de actitudes en sentido positivo iría seguido del desarrollo de determinadas conductas, ya reforzadas ya modificadas. Metodológicamente, propone una fuente de información que con suficiente reconocimiento social trasmita la información más adecuada al auditorio con los mejores medios de comunicación.

La información debe ser veraz, completa, clara y comprensible (Modelo). Para lograr mayor eficacia, debe ser dada repetidamente por el mayor número de fuentes posibles.

En la práctica, el mensaje llevaría implícito el elemento motivacional, por lo que el cambio de conocimientos se produciría a la vez que el cambio de actitudes, lo cual iría seguido del cambio de conducta. Las fases del modelo serían, según Havland:

A. Suministro de información * Exposición del mensaje.

* Atención al mensaje.
* Comprensión del mensaje.

B. Cambio de actitudes * Aceptación o rechazo de la opinión
planteada.

* Persistencia del cambio de actitud.

C. Cambio de conducta * Cambios del comportamiento.

Posteriormente, al comprobar que la información por si sola influye sobre el área de conocimientos pero poco sobre el área afectiva - intencional - se incluye el elemento motivador, asegurando que el comportamiento buscado seria el elemento consecuente a una actitud positiva.

Distingue asimismo entre las llamadas "motivaciones naturales o intrínsecas” derivadas de la pirámide de necesidades básicas humanas de Maslow, y las llamadas" operacionales o extrínsecas", derivadas de las circunstancias de cada etapa del ciclo vital.

Hoy día este modelo está en crisis por la constatación de dos argumentos principales;

- Por el desarrollo por parte de los receptores de mecanismos de defensa llamados"exposición, percepción o retención selectiva", lo que hace que la comunicación alcance al cambio de actitudes en pocos casos.

- Por la demostración del cambio de actitud como elemento necesario pero no suficiente para lograr el cambio de conducta.

Kapferer aportó la necesidad de considerar otros elementos que influirían el cambio de comportamiento, denominados "contingencias situacionales". (Modelo de las contingencias situacionales de Kapferer).

En el caso de la modificación de comportamientos parece ser que las variables más importantes serian la inclusión de instrucciones en el mensaje sobre cómo cambiar la conducta, la existencia de recursos de apoyo para el cambio de conducta - especialmente en los hábitos muy arraigados, y la presencia de un medio ambiente favorable, que proporcione soporte al cambio de conducta.

Parece que este modelo, con la inclusión de las contingencias situacionales, sería el que mejor explicaría la modificación de comportamientos en adultos.

CONCEPCION ACTUAL DE LA EDUCACION PARA LA SALUD

En todos los modelos examinados dentro del denominado periodo clásico se observa que el objetivo fundamental de la E.P.S. se centra en la adquisición de conocimientos, actitudes y comportamientos saludables, ya sea en el ámbito individual o colectivo.

En ningún momento se consideran las acciones encaminadas a la modificación
del medio ambiente social, así como tampoco se considera la necesidad de incluir como objeto de E.P.S. las actuaciones sobre el sujeto enfermo.

Hoy sabemos, a raíz de los numerosos estudios epidemiológicos realizados en el campo de la investigación de E.P.S., que la actuación limitada al individuo no logra mantener conductas, aun con una actitud individual positiva en este sentido, si los factores sociales no son favorables para ello.

Por eso las llamadas Nuevas Tendencias, exponentes en definitiva de la evolución del conocimiento científico en el campo de la E.P.S., consideran de forma destacada entre sus objetivos la necesidad de incidir sobre el medio ambiente social inmediato al individuo, así como el desarrollo de la E.P.S. dirigida a generar y modificar comportamientos en el sujeto ya enfermo, y la implicación de la comunidad en todas las fases del proceso educativo.

Como precursor de este nuevo enfoque de E.P.S. cabe destacar el centro Experimental de Educación Sanitaria de la Universidad de Perugia, sin duda centro de referencia a nivel mundial desde su fundación, por Seppilli, a principios de los setenta.

La Dra. Modolo recoge la definición de E.P.S. que hiciera su fundador, quien la definió como "la intervención social que tiende a modificar conscientemente y de forma duradera los comportamientos relacionados con la Salud". (1970).

Los planteamientos centrales de la escuela de Perugia son; La E.P.S. es un proceso constante que debe ir más allá de los objetivos específicos de actividades educativas concretas y debe promover una acción cultural más amplia que refuerce los valores que favorezcan la Salud.

1. No se trata de una especialidad, ni de actividades aisladas, sino de un estilo profesional íntimamente ligado a las actividades de promoción, prevención y asistencia tendente a autorresponsabilizar a los ciudadanos y a proporcionar capacidad critica para aumentar el control sobre su propia Salud y la de la comunidad.

2. Es indispensable la participación de la comunidad en todo el proceso, desde el estudio de la realidad previa hasta la evaluación de los resultados obtenidos.

En la concepción actual, probablemente la definición más completa de E.P.S., que considera todos los aspectos mencionados anteriormente, es la propuesta por el IV Grupo de Trabajo de la National Conference on Preventive Medicine, (U.S.A., 1.975), presidida por Anne R. Somers, que establece:

“La E.P.S. es un proceso que informa, motiva y ayuda a la población a adoptar y
mantener prácticas y estilos de vida saludables, propugna los cambios ambientales necesarios para facilitar esos objetivos, y dirige la formación profesional y la investigación hacia esos mismos objetivos”.

En el estudio detallado de esta definición, podemos observar la inclusión de una
serie de acciones conducentes a;

1. Informar a la población sobre la Salud, la enfermedad, la invalidez y las formas mediante las cuales los individuos pueden mejorar su propia salud.

2. Motivar a la población para que consiga hábitos más saludables.

3. Ayudar a la población a adquirir los conocimientos, actitudes y habilidades necesarias para mantener un estilo de vida saludable.

4. Propugnar cambios en el medio ambiente que faciliten unas condiciones de vida saludables y una conducta hacia la Salud positiva.

5. Promover la enseñanza, formación y capacitación de todos los Agentes de Educación para la Salud de la Comunidad.

6. Incrementar, mediante la investigación y la evaluación, los conocimientos acerca de la manera más efectiva de alcanzar los objetivos propuestos.

Los principales aspectos diferenciales respecto al planteamiento clásico están constituidos por la consideración de los factores ambientales, la inclusión de la E.P.S. en la fase terciaria de la enfermedad, y la capacitación de los individuos para lograr su participación activa en todo el proceso.

Podemos considerar este periodo influenciado fundamentalmente por los siguientes enfoques de Educación para la Salud:

Sociologicista

Enfoque que parte de la constatación de que las prácticas de Salud y los estilos de vida de la población son un producto social y, por tanto, un mero eslabón en la cadena de morbilidad. En su acción, este enfoque minimiza el papel del comportamiento individual y dirige fundamentalmente su acción a introducir cambios en el macrosistema social en el que vive la población.

Posiblemente a través de este enfoque podamos entender mejor el papel de la Educación para la salud en la Promoción de la Salud, definida esta última como la " capacitación de la población al objeto de aumentar el control sobre su propia Salud ".

La conferencia de Ottawa de 1986 sobre Promoción de la Salud la consideró como un recurso estratégico en base a los siguientes principios:

- Se ocupa más de la población en general que de personas aisladas.

- Sus acciones van dirigidas a modificar las causas básicas de morbilidad, es decir, los determinantes sociales.

- Su desarrollo depende fundamentalmente de la participación.

- Su enfoque está orientado a la educación de la comunidad, al fomento del desarrollo y organización de servicios de asistencia y a la organización de la población en defensa de su propia Salud.

La Carta de Ottawa define el Rol de la Educación para la Salud en cada uno de los puntos de la estrategia de la Promoción de la Salud, y lo dirige tanto a responsables políticos, como a técnicos y población general;

1. Aprendizaje de conductas para elaborar y desarrollar políticas saludables.

2. Aprendizaje de conductas favorecedoras de aptitudes y recursos positivos en
Salud.

3. Aprendizaje de conductas facilitadoras de una mayor implicación en el reforzamiento de la Acción Comunitaria.

4. Aprendizaje de habilidades de protección del entorno, promoviendo un medio
ambiente saludable.

5. Aprendizaje de habilidades de reorientación de los servicios de Salud.

A la luz de esta tendencia se observa que la Educación para la Salud no es solo la aplicación de técnicas de modificación de conductas individuales o grupales, sino más bien una tarea de rediseño ambiental y personal que permitiera que las opciones de conducta más saludable fueran también las más fáciles de adoptar.

De los anteriores enfoques, las aportaciones más destacables al campo de la E.P.S. han surgido de la formulación de los Nuevos Modelos de Educación para la salud, también llamados Modelos Críticos (O’Neill 1980), que dependiendo de su fundamento científico y metodológico podemos clasificar en;

1. Modelo político - económico - ecológico.

Según los autores de este modelo, también llamado ambientalista, radical y ecológico, destacan -el fracaso de los Programas de E.P.S. destinados sólo a la modificación de conductas, si no se consideran de forma esencial los determinantes socioeconómicos y ambientales que influyen en ellas.

Consideran que los Programas educativos han tenido un carácter culpabilizador hacia el comportamiento individual, cuando el verdadero responsable es el ambiente social en el que se desenvuelve el individuo.

Los defensores de este modelo consideran la importancia de la clase social como determinante de las desigualdades en Salud, por lo que, siguiendo las teorías de Hortwizt, abogan por las clases más desfavorecidas al ser la pobreza el principal condicionante de enfermedad.

Por ello Mckinley propone que los educadores sanitarios dediquen sus esfuerzos tanto a la capacitación de la comunidad como a la organización de la misma en busca de cambios en la política económica que controlen el poder de determinados grupos - lobys con extraordinaria influencia sobre la Salud de la población. Propugnan los autores más radicales un cambio en definitiva del modelo de sociedad capitalista.

El papel por tanto del educador sanitario seria el de despertar la conciencia de la población respecto a las relaciones existentes entre las condiciones, los estilos y la calidad de vida de la población.

En la actualidad, asumida la imposibilidad del cambio de modelo económico, se extiende que las modificaciones del medio ambiente deben hacerse a través de leyes votadas en los parlamentos, sin que sea preciso el cambio de modelo de sociedad.

2. Modelo de desarrollo personal y de habilidades sociales.

Este modelo considera el papel decisivo que juegan los factores conductuales no solo en la prevención, sino también en la intervención terapéutica y rehabilitadora. Lo que se hace o no en una situación dada y cómo nos comportamos determina —directa o indirectamente— la Salud.

El objetivo de este modelo es facilitar al individuo una elección debidamente informada, por lo que sus actividades se orientan estratégicamente a aumentar la aptitud - competencia conductual individual en la toma de decisiones que afectan al bienestar individual, familiar y social.

Este enfoque de E.P.S. pretende contribuir al desarrollo personal y social, a aumentar la autoestima, a sentirse bien en el ámbito escolar, familiar y social, dotando de los recursos —habilidades personales y sociales— necesarios para desarrollar la autonomía y responsabilidad en la consecución de conductas saludables.

Las habilidades sociales son consideradas factores decisivos en la prevención del consumo de tóxicos —drogas, alcohol y tabaco— así como de problemas psicosociales tales como fobias, depresiones, inadaptaciones, aislamiento, problemas sexuales, de pareja y delincuencia.

La estrategia va dirigida a promover creencias y actitudes saludables—determinantes cognitivo y volitivo del comportamiento—, reforzando el locus o control interno del individuo —determinante conductual—, capacitándole para resistir las presiones sociales tendentes a desarrollar hábitos no saludables. Este abordaje se ve favorecido en nuestro medio por la entrada en vigor de la Ley 1/90 de Ordenación General del Sistema educativo (L.O.G.S.E.), pues en los objetivos de cada área o materia se hacen referencia a factores educativos y conductuales relacionados con la prevención y la Salud.

Los principales contenidos que se incluyen en la perfección de destrezas pueden resumirse en los siguientes bloques de habilidades; - Cómo comunicarse de forma eficaz; Expresión de sentimientos. - Cómo gestionar eficazmente el tiempo; Solución de problemas.

- Toma de decisiones.

- Trabajo de grupo; Asertividad.

3. Modelo pragmático o multifactorial.

Enfoque asumido por la O.M.S., al constatar la inutilidad de dirigir los esfuerzos en cuanto al cambio de comportamientos en la población si no se actúa simultáneamente sobre las dimensiones económicas y sociales implicadas en el problema de Salud.

Parte de la base de la intervención a través de la comunicación persuasiva - Modelo K.A.P. - en la población, adoptando simultáneamente las aportaciones del modelo político económico ecológico para intervenir sobre los determinantes sociales de Salud; tiene por tanto una base multifactorial, de donde toma el nombre este modelo.

OBJETIVOS DE LA EDUCACION PARA LA SALUD

La Educación para la Salud persigue fundamentalmente la integración y participación del propio interesado en el proceso de su salud, fomentando en todo momento la toma decisiones propias y la involucración en su propia salud, de tal manera que los profesionales sanitarios son los facilitadores de información y de los instrumentos que permiten mejorar la salud del ciudadano.

Los profesionales sanitarios no deben limitarse a cuidar, si no educar y participar en el proceso de la salud del individuo, pero permitiendo que sea el propio ciudadano el que tome sus decisiones, una vez que ha sido informado y se le facilitan los elementos de comprensión y de actuación adecuados.

Por tanto la Educación para la Salud supone un cambio fundamentalmente en la
actitud de los profesionales sanitarios, así como en sus aptitudes, debiendo tener como objetivos básicos el promover:

- Conductas positivas favorecederas de la salud en general.

- Cambios medioambientales que ayuden a modificar comportamientos.

- El autocontrol y los autocuidados de los ciudadanos.

- Capacitar a los individuos a tomar sus propias decisiones por medio de la participación activa en el proceso de la salud.

AGENTES DE SALUD. CAMPOS DE LA EDUCACION SANITARIA.

En un sentido amplio se entiende por Agente de Educación Sanitaria a toda persona de la comunidad que contribuye a que los individuos y grupos desarrollen conductas positivas de salud.

Se reconoce no obstante que hay una serie de profesiones que por sus conocimientos y actividades tienen más facilidades para trasmitir mensajes de salud a la población.

entre ellos destaca el papel de los profesionales sanitarios, especialmente medicina y enfermería, Y otras disciplinas no sanitarias, especialmente la enseñanza y medios de comunicación social.

Estos profesionales son agentes de educación sanitaria desde una doble perspectiva;

la formal, intencionada o programada, siguiendo una metodología previamente establecida, y la informal, cada vez más valorada, constituida por la repercusión que la conducta en salud de estos profesionales tiene sobre el cambio de conductas de la población.